Otra anécdota cuenta que un día se escapó de una cena que se ofrecía a la selección mexicana en Lisboa, previo al mundial de Suecia 58. El entrenador se percató de esto y lo encontró en el jardín del hotel, sentado bajo un árbol, abrazando sus piernas mirando las estrellas melancólicamente. Al preguntarle si ya había cenado y si todo estaba bien, el Jamaicón respondió: “Cómo voy a cenar si tienen preparada una cena de rotos. Yo lo que quiero son mis chalupas, unos buenos sopes y no esas porquerías que ni de México son”.
Desde entonces, el fenómeno de extrañar tanto México se conoce como el Síndrome del Jamaicón Villegas.
Hoy sufrí el primer síntoma del jamaicon que fue que amanecí con un antojo increíble por una gordita de chicharron con unos nopales y una salsa verde bien picante, nada grave solo el antojo de una gordita jejeje... en lo que llego espero que mi familia coma decenas de ellas y ya cuando yo llegue me deborare algunas. Por lo pronto me conformo con la no menos deliciosa comida sueca que desde mi punto de vista es muy lagom es muy rica pero no presenta mayores sorpresas. Ahora comprendo porque la gastronomía mexicana es patrimonio de la humanidad.
No saben cuanto se me antojó la desgraciada!!!
Yo he pasado aquí en Suecia 3 inviernos antes de este otoño en el que finalmente me mudo para estas tierras al norte del planeta, pero van dos circunstancias en las que me recordaron que este es el norte del mundo, el sábado pasado fue la primera vez en mi vida que me metí a bañar de día y salí del baño de noche y solo eran las 4 de la tarde pensé que flojo soy que me bañe tan tarde pero cuando vi el reloj eran las 4 y tomando en cuenta que fue día de que hacer pues no era tan tarde... y otra viniendo de una Ciudad que vibra hasta bien entrada la noche, donde a la media noche puedes encontrar quesadillas en la esquina y tacos de pastor alemán en la madrugada, ayer fuimos a una especie de tienda de conveniencia donde se ubica el servicio postal de Suecia le dije a Aleida que si ahorita cenamos y nos dormimos y me dijo que apenas eran las 5 de la tarde y yo me quede con el ojo cuadrado jajajaja, no había gente ni carros en la calle, la tienda estaba vacía y tan oscuro como si fueran las 10 de la noche pero conforme avance el otoño y posteriormente el invierno oscurecerá a las 2 de la tarde y tengo dudas de que veré muy seguido el sol, como decía mi abuelita "no salgas de noche es cuando salen los locos a matar!" y con neblina me imagino dará mas cuz cuz salir jaajajaja pero tenemos que salir a construir nuestra vida allá afuera.
bonito anochecer a las 15.30
bonito anochecer a las 15.30


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